viernes, 23 de marzo de 2007

Las Calzadas Romanas.

El mundo romano era muy amplio y había que comunicarlo de alguna manera eficiente. Por todo el territorio romano había grandes calzadas, era una interminable e impresionante red de carreteras. Eran grandes obras de ingeniería que todavía hoy conservan su modo de realización. Las calzadas romanas estaban hechas de adioquines redondeados para un mejor movimiento de ruedas y carretas o para un fácil desplazamiento de cualquier tipo de personal. El modo de construir las carreteras: -El statumen o cimientos que se adecuaban a las características de la zona. -El rudus, una capa de cascajos sobre los cimientos. -El nucleus, directamente encima del rudus se extendía arena y cal mezclada con cantos rodados y todo ello apisonado. -El pavimentum -summa crusta o summa dorsum-, de losas encajadas con piedras más pequeñas y esquirlas metálicas. Su superficie estaba peraltada en las zonas necesarias y ligeramente abombada, para la evacuación del agua de lluvia.